Hola querida amiga:

Seguimos con nuestra secuencia del tema Intimidad con Dios, ahora con el subtema “Un rincón cerca del cielo”.

En esta ocasión vamos a recorrer algunos lugares que nos van a ayudar a encontrarnos con Dios, espero que estos principios nuevos te ayuden a tener más libertad en tu vida y un panorama más amplio sobre tu relación con Dios.

I. Circunstancias:

Hay circunstancias que nos empujan a buscar algunos rinconcitos dónde encontrar la presencia de Dios, éstas pueden ocurrir en cualquier momento y no únicamente en el lugar que te congregas. Vamos a estudiar algunos personajes que buscaron un rinconcito para estar a solas con Dios.

II. Lugares predilectos:

a) La azotea, Hechos 10:9

Pedro decidió subir a la azotea para orar, él no quería que nadie lo interrumpiera, él deseaba estar a solas con Dios, pues la casa de su amigo estaba muy transitada; el verso dice así: “Al día siguiente, mientras ellos iban por el camino y se acercaban a la ciudad, Pedro subió a la azotea para orar, cerca de la hora sexta”.

b) En casa:

Muchas veces nuestra casa está muy transitada, no encontramos la tranquilidad y tenemos que buscar un rinconcito.
Te cuento, uno de mis rinconcitos es el comedor y esto te lo digo casi en silencio para no despertar a la familia, a veces estoy muy temprano en la mañana o en la madrugada donde no se escucha ruido, sólo el silenicio de la noche, ahí es el tiempo que paso con mi Señor a solas, hablando con él y meditando su palabra pues la oración es el medio para relacionarnos y aprender más de quién es él.

A Pedro le costaba mucho trabajo creer que también los gentiles, el pueblo no Judío, alcanzaría salvación pero entrando Pedro ahí en la presencia de Dios, le dio una visión para que pudiera comprender que la salvación era tanto para los judíos como para los gentiles.

c) Aposento: Mateo 6:6

¿Qué es el aposento?

El aposento es un lugar apartado, que bien podría ser tu recámara o un cuarto.

Mateo 6:6 dice: “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público”.

Si nuestro tiempo con Dios es en el contexto de tu cuarto, ve, cierra la puerta, pues el diálogo es entre Dios y Tú donde nadie más va a entrar ni te va a interrumpir.
Habla con Él (Mateo 6:7), cuando estés a solas con él, habla y dialoga con él, no uses vanas repeticiones pensando que así es como Dios te va a oír.

d) Orando en cama: Salmos 4:4

¿En mi cama? ¡Sí, puedes orar en tu cama! ¡Dios no es religioso! ¡Él está en todo lugar y en el corazón del que ha creído! El versículo dice: “Tiembla y no peques; Meditad en vuestro corazón estando en vuestra cama y callad”.
No importa el lugar, lo importante es orar y meditar.
Salmos 3:5 “Yo me acosté y dormí, y desperté porque Jehova me sustentaba”.III. Conceptos errados

Se han adquirido conceptos errados de cómo y dónde orar, permíteme mostrarte algunos ejemplos:

La mujer samaritana:
¿Quién es la mujer samaritana?
Era una mujer pecadora, ella tenía costumbres de cómo y dónde orar pero no conocía a Dios; ella adoraba a Dios viendo en dirección al monte y los judíos viendo a Jerusalen, pero en Juan 4:20-24 encontramos que Dios es Espíritu y los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y verdad.

La mujer samaritana encontró a Jesucristo en un rinconcito junto a un pozo.

Jacob y el encuentro cara a cara, Génesis 28:10-13
Jacob encontró un rinconcito y puso unas piedras de cabecera, se durmió y tuvo un sueño donde Dios se reveló a él. Jacob soñó una escalera que estaba apoyada en la tierra y su otro extremo tocaba el cielo, y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían por ella, versículo 13  “pero Dios estaba en lo alto de ella”.

Este encuentro cara a cara con Dios transformó la vida de Jacob y Dios le cambió el nombre de “engañador” que es lo que significa su nombre al de “Príncipe de pueblos” que es lo que significa Israel.

Dios, a través de esa relación íntima cumplió su propósito… y Tú ¿Ya encontraste tu rinconcito? Hay un Dios que te espera.

¡Hasta la próxima! Se despide tu amiga:

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