Muchas veces pensamos y nos preguntamos ¿Dónde está Dios? Y nos contestamos a nosotras mismas: “Él está en el cielo y yo en la tierra” y vemos a Dios como un Dios que está muy lejano. Pero Dios está más cerca de lo que tú puedes imaginar; así como está en el cielo, en la tierra y en todo lugar, también está en el corazón de aquellos que creen en Jesucristo y lo han invitado a vivir en la casa de su corazón.

Acompáñame, vamos a dar un recorrido por algunos principios bíblicos de lo que dice la palabra de Dios respecto a la comunión con Jesucristo:

I. Jesucristo mi amigo.
Juan 15:15
Nos dice Jesús, ya no os llamaré siervos porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mí Padre, os las he dado a conocer.
a) Con un amigo podemos hablar, dialogar, abrir nuestro corazón para mostrar nuestros deseos, secretos y deleitarnos con nuestro amigo

b) Jesucristo es mi mejor amigo, con Él puedo:
– Hablar
– Disfrutar de su presencia
– Contarle mis necesidades y saber que Él siempre me va a escuchar y dirigir mi vida.

II. Comunión con Dios, un llamado.
Vamos a comprobarlo:
a) Verdadero o un invento del hombre
1 Corintios 1:9.- Fiel es Dios el cual nos llamó a la comunión con su Hijo Jesucristo. ¡Aahh! Es un llamado estar con Él.

b) ¿Obligación?
Por años hemos practicado por costumbre repetir las palabras que iban dirigidas hacia Dios pero que no sentíamos.

Nos sentíamos obligadas a tener comunión con Dios pero no porque lo amáramos sino porque así tenía que ser; el evangelio de Mateo en el capítulo 15:8 dice: “este pueblo de labios me honra pero su corazón está lejos de mí”.

c) Amor sincero
Deuteronomio 6:5.- “Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma y con todas tus fuerzas.

– Ahora le busco porque le amo.
– Quiero estar con Él por amor, le busco no porque me obligan a estar con Él sino porque le amo.

– Cumplo el llamado por amor.

Cantares dice: donde sesteas al medio día, que quiere decir, donde preparas tu alimento espiritual.

Busca un rinconcito donde puedas estar a solas con el Señor y estudiar su palabra. Jesucristo está cerca, muy cerca de ti.

CONCLUSIÓN:

Jesús quiere ser tu amigo, recuerda que hemos sido llamados a la comunión con Él. Nuestra búsqueda hacia Él debe ser siempre por amor, sin sentirnos obligados a amarle.
Nuestra relación debe ser un deleite, y en ese deleite quedamos sin palabras en una profunda contemplación admirando su hermosura, su pureza, su santidad, pero su respuesta no se deja esperar, Jesús calla de amor al mirarnos y se regocija en nosotros con cánticos.

Hemos encontrado donde sestear o preparar nuestro alimento espiritual. Un rinconcito, un lugar apartado, especial donde tú y yo a través de su palabra podemos entender su voluntad y guianza para nuestra vida.

Yo ya encontré mi rinconcito, y ¿Tú ya lo encontraste? Estoy segura que lo encontrarás.

Se despide, tu amiga:

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