Las mujeres están quedando fuera de la economía de la inteligencia artificial
La inteligencia artificial está transformando los negocios, el empleo y la creación de riqueza. Sin embargo, las mujeres todavía tienen una participación minoritaria en los puestos desde donde se construye y dirige esta tecnología.
La inteligencia artificial ya no pertenece únicamente al terreno de la ciencia ficción. Está cambiando la manera en que las empresas venden, producen, contratan personal, toman decisiones y desarrollan nuevos productos.
Pero mientras esta nueva economía avanza a gran velocidad, existe una pregunta que comienza a generar preocupación: ¿dónde están las mujeres?
Una investigación del Foro Económico Mundial, elaborada con datos de LinkedIn, señala que las mujeres representan menos de una quinta parte de quienes trabajan como ingenieras de inteligencia artificial.
Esto significa que las herramientas que influirán en buena parte del futuro económico están siendo desarrolladas principalmente por hombres.

Una brecha que también llega al liderazgo
La desigualdad no se limita a los puestos técnicos. La participación de las mujeres también disminuye conforme se avanza hacia las posiciones de mayor autoridad y toma de decisiones.
Aunque en los últimos años aumentó la contratación de mujeres en puestos de alta dirección, el crecimiento se ha estancado. De acuerdo con el Foro Económico Mundial, las mujeres representan aproximadamente el 27% de las nuevas contrataciones para cargos ejecutivos.
La diferencia también aparece entre quienes crean empresas. En 2026, el 8.7% de las fundadoras registraba habilidades relacionadas con ingeniería de inteligencia artificial, frente al 14.7% de los fundadores hombres.
No se trata solamente de quién aprende a utilizar una herramienta. Se trata de quién está creando las empresas, consiguiendo inversión, diseñando los algoritmos y decidiendo cómo será utilizada la tecnología.

¿Por qué importa que haya más mujeres creando IA?
La inteligencia artificial aprende a partir de datos, decisiones y criterios humanos. Cuando los equipos que la desarrollan no representan la diversidad de la población, existe el riesgo de reproducir prejuicios y dejar fuera experiencias importantes.
La participación de las mujeres no es únicamente un asunto de representación. También influye en los problemas que la tecnología decide resolver, los productos que llegan al mercado, la forma en que se diseñan los servicios, las personas que reciben oportunidades laborales y financieras, y la distribución de la riqueza generada por esta nueva industria.
Si las mujeres participan únicamente como consumidoras de inteligencia artificial, pero no como creadoras, inversionistas, empresarias o líderes, también quedarán fuera de una parte importante del valor económico que esta transformación producirá.
La oportunidad no es solo para las ingenieras
Entrar en la economía de la IA no significa necesariamente aprender programación o convertirse en científica de datos.
Las empresarias, profesionistas y creadoras pueden comenzar incorporando estas herramientas en áreas como marketing, ventas, administración, atención al cliente, análisis financiero, generación de contenido y desarrollo de productos.

Sin embargo, existe una diferencia importante entre usar inteligencia artificial para hacer más rápido lo de siempre y comprenderla para crear nuevas oportunidades de negocio.
Las mujeres también necesitan participar en conversaciones sobre inversión, propiedad intelectual, automatización, ética, privacidad y liderazgo tecnológico.
Lo que pueden hacer las empresas
Cerrar esta brecha requiere acciones más profundas que organizar talleres ocasionales. Las empresas y organizaciones pueden:
• Facilitar capacitación práctica en inteligencia artificial.
• Contratar y promover a más mujeres en áreas tecnológicas.
• Incluirlas en las decisiones sobre automatización y transformación digital.
• Impulsar emprendimientos tecnológicos fundados por mujeres.
• Crear redes de mentoría, inversión y colaboración.
• Medir la participación femenina en los nuevos puestos generados por la IA.
También será necesario revisar los procesos de contratación. La ausencia de mujeres no siempre se debe a una falta de capacidad o preparación, sino a las condiciones de acceso, promoción y permanencia dentro de la industria.
El futuro también necesita la mirada de las mujeres
La inteligencia artificial está definiendo una nueva etapa de la economía mundial. Quedarse fuera de ella no significa solamente perder empleos; también significa perder capacidad de decisión, oportunidades de inversión y participación en la creación de riqueza.
El desafío no consiste únicamente en enseñarles a las mujeres a utilizar nuevas plataformas. Consiste en garantizar que puedan crear, dirigir y ser propietarias de las empresas que están construyendo el futuro.
La inteligencia artificial transformará nuestra vida. ¿Qué lugar ocuparán las mujeres en esa transformación?
Fuentes
Foro Económico Mundial, Global Gender Gap Report 2026: https://reports.weforum.org/
LinkedIn Economic Graph: https://economicgraph.linkedin.com/





Comentarios